Toda relación laboral termina en algún momento —por renuncia, por acuerdo o por decisión del empleador— y hacerlo bien te evita reclamos futuros. Los dos pasos clave son el aviso de salida en el IESS y la liquidación.
Paso 1: El aviso de salida
Cuando el trabajador deja de trabajar contigo, debes registrar el aviso de salida en el IESS con tu clave patronal. Esto cierra oficialmente el período de afiliación. Si no lo haces, el sistema seguirá generando planillas y aportes por alguien que ya no trabaja contigo.
Paso 2: La liquidación (finiquito)
La liquidación es el pago final que salda todo lo pendiente. Suele incluir:
- Sueldo de los días trabajados del último mes.
- Décimo tercero y décimo cuarto proporcionales.
- Vacaciones no tomadas.
- Fondos de reserva pendientes (si aplica).
- Indemnizaciones, cuando la terminación las genera (por ejemplo, un despido intempestivo).
El finiquito debe hacerse por escrito y, en muchos casos, registrarse ante el Ministerio del Trabajo.
Errores que cuestan caro
- No pagar proporcionales: los décimos y vacaciones se deben aunque no se haya cumplido el año.
- No registrar el aviso de salida: genera aportes indebidos y confusión en la historia laboral.
- Un acuerdo solo de palabra: sin finiquito por escrito, el trabajador puede reclamar después.
Termina en regla
En Afilianet el tiempo de servicio y los valores quedan registrados, lo que hace más simple calcular una liquidación justa y cerrar la relación sin cabos sueltos.
En resumen: al terminar, registra el aviso de salida en el IESS y paga la liquidación (sueldo, décimos y vacaciones proporcionales, fondos e indemnizaciones si aplican), por escrito.
Guía general; para casos con indemnización conviene asesoría de un profesional.